Todos empezamos igual:
intentando avanzar… y cayéndonos.
Un bebé aprende a caminar levantándose una y otra vez.
Un atleta aprende que el cansancio no significa detenerse.
Un campeón entiende algo más profundo.
A veces la vida solo te pide tres cosas:
Reinicia.
Reajusta.
Refócate.
Las veces que sea necesario.
Porque al final…
tú eres tu proyecto más importante.


Deja una respuesta